Tres años en una lista de espera para obtener una prestación en salud es una historia demasiado conocida. Y pareciera que su resolución es tan simple: bastaría la buena voluntad y una sumatoria de gestiones bien direccionadas. Como lo que pasó con la Fundación Acrux, la Fundación Te Apoyamos, el Servicio de Salud de Iquique y el Gobierno Regional.


















