El cierre de fronteras y la cancelación de los vuelos de Latam, obligaron al abogado Ricardo Ponce, quien viajó a realizar un curso de inglés a Nueva Zelanda junto con su familia, a cumplir la cuarentena en ese país.  Arrendaron una casa y esperan la oportunidad de tomar alguno de los vuelos humanitarios enviado por Argentina o Brasil.

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