La renuncia del Presidente de Bolivia, Evo Morales, tras las protestas que generó su triunfo en el país y las acusaciones de fraude electoral, es motivo de celebración para la colectividad boliviana residente en Iquique. La mayoría espera que la democracia reine en el vecino país y que se les dé oportunidad a nuevos actores políticos para lanzarse a las elecciones.