El entusiasmo de los bailarines en torno a la Plaza Arica es signo inequívoco de que la Fiesta de la Octava o La Tirana Chica no pierde su encanto. Desde 1934, dicen los archivos, los bailes que han rendido homenaje a “La Chinita” en el poblado, regresan a este lugar para agradecer los cuidados de la Virgen del Carmen en la fiesta mayor.


















